La crisis es tan real que ya parece que formamos una relación simbiótica, relación odiosa pero clara. Habrá una recuperación que, dicha en términos de nuestra profesión, será una curva de desarrollo diferente, con una pendiente diferente y una dinámica nueva. Lo que era prioritario antes de la crisis será, en muchos casos, innecesario en el futuro. Siempre será prioritario lo básico y natural: desarrollo humano sostenible.
Corresponde a las organizaciones de ingenieros incentivar en sus miembros la necesidad de un análisis profundo de la realidad de cada país. Debemos promover que los profesionales en ingeniería contribuyan a un nuevo orden de prioridades en el desarrollo. Las organizaciones de ingeniería deben también servir de asesores del estado en sus programas de reactivación, asesoría basada en el uso de las mejores y más efectivas prácticas de ingeniería, que fomenten el uso de los recursos naturales y las competencias profesionales del país, que promuevan las medidas anticorrupción y el mejoramiento de los programas académicos, que doten a los nuevos profesionales de mejores herramientas.
Desde la UPADI, estamos en la mejor disposición de coadyuvar a las organizaciones miembros en estos objetivos, procurando que la celebración de los 60 años de la organización, sea también el punto de partida de un renovado esfuerzo de innovación para la ingeniería.
Comité Ejecutivo UPADI
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